

Una bacteria simplificada está formada por tres capas externas que envuelven las estructuras internas; la capa pegajosa protege la pared celular rígida, que a su vez cubre la membrana celular semipermeable. El flagelo es un medio de locomoción y los pelos que se extienden por fuera de la cápsula ayudan a la bacteria a sujetarse a las superficies. El material genético está contenido en el ADN que forma el nucleoide. Los ribosomas que flotan en el citoplasma intervienen en la síntesis de proteínas. La forma de las bacterias es muy variada y, a menudo, una misma especie adopta distintos tipos morfológicos, es lo que se conoce como pleomorfismo. De todas formas, podemos distinguir tres tipos fundamentales de bacterias:
v Coco: de forma esférica
Diplococo: cocos en grupos de dos
Tetracoco: cocos en grupos de cuatro
Estreptococo: cocos en cadenas

Estafilococo: cocos en agrupaciones irregulares o en racimo
v Bacilo: en forma de bastoncillo
v Formas helicoidales:
Vibrio: ligeramente curvados y en forma de coma
Espirilo: en forma helicoidal rígida
Espiroqueta: en forma de tirabuzón (helicoidal flexible)
El material genético
de la célula bacteriana está formado por una hebra doble de ADN circular .Muchas
bacterias poseen también pequeñas moléculas de ADN circulares llamados
plásmidos, que llevan información genética, pero, la mayoría de las veces, no
resultan esenciales en la reproducción. Muchos de estos plásmidos pueden
transferirse de una bacteria a otra mediante un mecanismo de intercambio
genético denominado conjugación. Otros mecanismos por los cuales la bacteria
puede intercambiar información genética son la transducción, en la que se
transfiere ADN por virus bacterianos y la transformación, en la que el ADN pasa
al interior de la célula bacteriana directamente desde el medio.

La clasificación taxonómica más utilizada divide a
las bacterias en cuatro grandes grupos según las características de la pared
celular. La división Gracilicutes incluye a las bacterias con pared celular
delgada del tipo Gram negativas; las bacterias de la división Firmicutes tienen
paredes celulares gruesas del tipo Gram positivas; las de la Tenericutes carecen
de pared celular y las de la cuarta división Mendosicutes tienen paredes
celulares poco comunes, formadas por materiales distintos a los típicos
peptidoglucanos bacterianos. Entre las Mendosicutes se encuentran las
Arquebacterias, un grupo de organismos poco comunes, que incluyen a las
bacterias metanogénicas, anaerobias estrictas, que producen metano a partir de
dióxido de carbono e hidrógeno; las halobacterias, que necesitan para su
crecimiento concentraciones elevadas de sal, y las termoacidófilas, que
necesitan azufre y son muy termófilas. Se ha discutido sobre la conveniencia de
que las Arquebacterias se incluyeran en un reino aparte, ya que estudios
bioquímicos recientes han mostrado que son tan diferentes de las otras bacterias
como de los organismos eucariotas (con núcleo diferenciado englobado en una
membrana). Estos cuatro grandes grupos de bacterias se subdividen además en unas
30 secciones numeradas, alguna de las cuales se dividen a su vez en órdenes,
familias y géneros.
Algunos ejemplos destacados dentro del mundo de las bacterias son los
siguientes:
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Neisseria gonorrhoeae |
Treponema pallidum |
Salmonella Typhimurium |
Escherichia Coli |
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